RENACE "En Acción"

RED NACIONAL DE ACCIÓN ECOLOGISTA

Los atropellos de la Empresa Forestal Andina S.A. en los Esteros del Iberá

Publicado el 24 de Julio, 2006, 2:50. en General.
Comentar | Referencias (0)

A principios del año 2005, la empresa Forestal Andina S.A. adquirió aproximadamente 26.000 hectáreas en los Esteros del Iberá, mediante la compra de los títulos de propiedad pertenecientes a Barrientos, Blanco y a Fabbiani Piazza, y -según trascendidos del Gobierno- intentó adueñarse de un excedente de aproximadamente 8000 has de tierras fiscales, que pretendió aprobar junto con los títulos adquiridos. Ante esta intencionada irregularidad, hasta la fecha Catastro Provincial no aprobó la mensura de las tierras compradas por Forestal Andina S.A. en Iberá.

En el territorio comprado a Fabbiani Piazza, se asienta el paraje Yahaveré; comunidad de catorce familias que desde hace generaciones tienen en este lugar sus hogares y los campos de los que depende su subsistencia. Aunque estos humildes campesinos dedicados a la cría de ganado a pequeña escala, no poseen un título de propiedad de las tierras que habitan, tienen - según la legislación vigente- un derecho de posesión de las mismas adquirido por el solo hecho de haberlas poblado por más de 20 años consecutivos. Esto fue lo que, con justicia, supieron comprender los antiguos poseedores de los títulos de propiedad de estos campos… Pero la llegada de Forestal Andina S.A. terminó con la pacífica convivencia entre terratenientes y lugareños…

Con el propósito de llevar adelante sus metas productivas en la región, Forestal Andina S.A. comenzó una serie de ilícitas arbitrariedades con perjuicios ambientales y sociales. Comenzó construyendo un inmenso terraplén que amenaza con inundar Yahaveré por represamiento y continuó alambrando distintos sectores de las escasas tierras altas que escapan a los ciclos de inundación de la región, obligando a los pobladores a retirar su ganado de sus habituales zonas de pastoreo… Y, mientras tanto, los campesinos de Yahaveré permanecen sitiados en sus casas, sin saber como alimentar el ganado que Forestal Andina S.A. retiró de sus históricos campos de pastaje y del que depende su subsistencia. 

La amenaza del terraplén 

El 12 de septiembre de 2005, la bióloga Sofía Heinonen, de The Conservation Land Trust Argentina S.A., denunció al Instituto del Agua y del Ambiente de Corrientes (ICAA) una obra de aterraplanado que se estaba llevando a cabo en las inmediaciones del Paraje Yahaveré, departamento Concepción. 

Este terraplén - que luego se conocería que proyectaba unir Concepción con la Laguna Medina en pleno corazón de la Reserva Provincial Natural Iberá- estaba siendo construido (sin alcantarillado alguno), transversal al sentido de escurrimiento de las aguas de esta cuenca de llanura; imponiendo un infranqueable obstáculo a la circulación natural del agua; las que, con las primeras lluvias fuertes, terminarían por inundar miles de hectáreas campos arriba, tierras entre las que se encuentra el Paraje Yahaveré.

Ante la denuncia, el ICAA inició el Expediente Nº 540-605/05 e inspeccionó la obra generando un informe de comisión. De este expediente surge que la obra hidráulica - que se constató era llevada adelante por la Empresa Forestal Andina S.A. presidida por el Señor Santiago Daniel Fernández Madero y con domicilio en Capital Federal - no contaba con la evaluación de impacto ambiental y la autorización del Instituto Provincial del Agua y del Ambiente (ICAA), requeridos por el Código de Aguas de la Provincia (Decreto Ley Nº 191/01) y la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental (Nº 5067) a toda obras de esta naturaleza. 

En los meses que siguieron a la denuncia, se sucedieron algunas comunicaciones entre el ICAA y los representantes de Forestal Andina S.A., reuniones y documentos iban y venían (Incluso la Resolución del ICAA Nº 542/05 del 2/12/05, que intimaba a Forestal Andina a suspender la obra)… Y, mientras tanto, Conservation Land Trust seguía advirtiendo que la máquina retroexcavadora continuaba trabajando sin parar…

El 6 de diciembre de 2005, ante la denuncia judicial efectuada por Bruno Leiva, poblador de Yahaveré; la Presidente de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial, Sala IV, Dra. Analía Durand de Cassis, en los autos caratulados "Bruno Leiva c/Forestal Andina S. A. S/sumarísimo", dispone "…la inmediata suspensión de las obras denunciadas…".  Pero la construcción no se detuvo; muy por el contrario, las retroexcavadoras que levantaban la muralla de tierra ya sumaban dos. 

A lo largo del proceso, se sucedieron algunas inspecciones del ICAA en el terreno, las que en todos los casos informaron que la obra estaba paralizada… Sin embargo, para los primeros días de mayo de 2006, Forestal Andina S.A. había terminado ilícita e impunemente la obra… Recién el 12 de mayo de 2006, tras numerosos informes que anteriormente habían verificado una obra paralizada, el ICAA constata la continuidad de los trabajos desde la última inspección… Para ese entonces, ante la mirada inerte del ICAA y desacatando impunemente el recurso de amparo y la medida cautelar que pesa sobre la obra, Forestal Andina S.A. había concluido su colosal terraplén de aproximadamente 10 Km. de largo por 6 m de ancho y 1,5 m de alto, uniendo la localidad de Concepción y la Laguna Medina, en pleno corazón de la Reserva Natural Provincial Iberá.

 Ante la constatación del incumplimiento de la medida cautelar que ordenaba la suspensión de la construcción, la justicia ordenó la realización de destrucciones parciales del terraplén que permitan el escurrimiento del agua. Del mismo modo, el ICAA intimó a Forestal Andina S.A., mediante la Resolución 165 del 19 de mayo de 2006, para que "….proceda a apertura de cortes en el terraplén construido en el inmueble de su propiedad… de acuerdo a las modalidades e indicaciones que el personal técnico del ICAA en el momento de efectuar las mismas le indicare, para lo cual deberán coordinar las actividades conducentes", imponiendo además, una multa de $50.000 a la empresa.

Según informa un artículo publicado en el Boletín del ICAA el 30 de mayo de 2006, los cortes en el terraplén se comenzaron a efectivizar el 24 de mayo, siendo verificados en terreno por el Ingeniero Carlos Gauna y el Agrimensor Alberto Gauna, de la Gerencia de Ingeniería del ICAA… Pero fotografías tomadas en el lugar por Conservation Land Trust, muestran que Forestal Andina S.A. habría vuelto a incumplir las indicaciones la justicia y del Instituto Correntino del Agua y del Ambiente; ya que lejos de limitarse a realizar los cortes indicados por la justicia  - que implican la destrucción parcial del terraplén – construyó cinco puentes de madera con barandas de cuatro metros cada uno, que unen los pequeños cortes efectuados, permitiendo el paso de vehículos. Esta nueva infraestructura indica un  afianzamiento de la obra de aterraplenado, contrariando claramente la disposición judicial de no innovar que pesa sobre la misma.

Por otra parte, la escasa superficie librada al paso del agua bajo los puentes, no se traduce en un cambio significativo en la posibilidad de escurrimiento de las aguas del humedal, ya que, 20 metros de corte en 10.000 de aterraplenado, significa solo un 0.2% de apertura; porcentaje que resulta irrisorio a la hora de permitir la normal circulación del volumen de agua contenido en una cuenca de 1.300.000 hectáreas, con una pendiente escasísima y donde no existe presión para desalojarla.

A pesar de las múltiples denuncias, de las medidas dispuestas por la justicia y de la gravedad del daño ambiental y social que esta obra implica, hoy el terraplén sigue en pie…

¿Cómo impacta un terraplén construido en forma transversal al sentido de escurrimiento de las aguas de la cuenca de Iberá?

En condiciones naturalmente normales, el agua que se junta luego de las lluvias sobre las lomadas arenosas, se infiltra hacia las napas o, debido a la escasa pendiente, circula por la superficie lentamente hacia el estero y desde allí hacia los canales que se abren en el embalsado. Ante el obstáculo de un terraplén, el agua de lluvia queda retenida por más tiempo del que naturalmente permanece. Al estar retenida el agua de las anteriores lluvias y las napas saturadas, el exceso de líquido genera una circulación subterránea por debajo de las lomadas arenosas arrastrando consigo parte de las pequeñas partículas de arena. El vacío que se produce por el arrastre de arenas debajo de la napa, produce un hundimiento en superficie, generando hoyos circulares, que son las lagunas que caracterizan todas las lomadas del noroeste correntino. Una vez que estas lagunas se forman, quedan allí "para siempre", restando superficie productiva a los campos.

Cuando aumenta la retención de agua en los Esteros del Ibera, el escurrimiento subterráneo por debajo de los cordones arenosos crece, originando un encadenamiento de las lagunas que comienzan a tomar aspecto de cañadas.

Lentamente lo que antes era un cordón de tierras altas cubierto de espartillo o paja colorada, donde cientos de vacas pastaban y los animales silvestres encontraban refugio, se empieza a convertir en islas inaccesibles para los animales domésticos y silvestres.

140.000 hectáreas de cordones arenosos han quedado bajo agua durante los últimos 25 años luego de la construcción de las rutas que cortan el escurrimiento de la cuenca, y 150.000  hectáreas presentan síntomas claros de esterización por encadenamiento de lagunas que parten irreversiblemente los cordones y lomadas arenosas.

Entre alambres

Paralelamente a la construcción del terraplén, Forestal Andina S.A. comenzó a alambrar la periferia de las tierras que reclama como propias dividiendo Yahaveré en dos; para luego seguir con alambrados que subdividen internamente los campos, obligando a los campesinos del paraje a retirar su ganado de las áreas de pastoreo utilizadas por generaciones, para  hacinarlo en pequeños corrales construidos junto a sus viviendas. 

Con el evidente fin de intimidar a los lugareños, Forestal Andina S.A. contrató a  Manuel Antonio "Cambá" Squenón, un cuatrero con más de tres arrestos por robo de ganado, que valiéndose del miedo impartido, impidió que los campesinos cortaran los alambres y devolvieran su ganado a sus habituales campos de pastoreo.

Ante esta insólita situación, el 23 de diciembre de 2005, algunos pobladores de Yahaveré, entre los que se encontraban Bruno Leiva, Gladis Sotelo y Antonio Sotelo realizaron una denuncia policial ante la Comisaría del Distrito Concepción, por Usurpación de Tierras y Aguas contra Forestal Andina S.A. Posteriormente,  iniciaron una querella criminal contra la firma por haber dispuesto el tendido de alambres sobre las tierras que los denunciantes ocupan en forma ininterrumpida por más de 20 años, lo cual constituye el delito de Usurpación de tierras previsto en el art. 181º inc. 1º y 3º del Código Penal y por la construcción del terraplén, lo cual es un delito de Usurpación de Aguas previsto en el Art. 182º inc. 3 del Código Penal. (Causa "Leiva, Bruno s/denuncia por usurpación – Concepción", Expte. Nº 60.699 del Juzgado de Instrucción Nº 6 de Corrientes).

El 5 de julio de 2006, los titulares de las Fiscalías Nº3 y Nº4, Gustavo Smith y Diego Núñez Huel, junto a policías de la justicia provincial viajaron al paraje, con el propósito de  retirar una tranquera para allanar el tránsito de los vecinos y cortar los alambrados que recluían los animales de los campesinos en estrechos corrales. Esta medida fue acatada en parte, ya que en la actualidad el corte de alambrados se limita a un pequeño sector. 

Habiendo liberado los predios más altos de los campos, la segunda semana de julio de 2006, se observaron  tropas de ganado de Forestal Andina S.A. ingresando por el terraplén en dirección al paraje… Cabe preguntarse como soportará el suelo y los pastizales esta duplicación de la carga ganadera y de quien serán las vacas que empiecen a flaquear? 

 

Tras el dominio de la tierra…

Inmersos en un mundo en que la propiedad de la tierra es un hecho comunitario y cuya única constancia es la ancestral ocupación de las mismas, por generaciones los  lugareños de Yahaveré se mantuvieron ajenos a los burocráticos mecanismos legales en los que el dominio efectivo de la tierra lo otorga un papel denominado "Título de propiedad".

A pesar de que, desde hace décadas, las tierras en las que se asienta Yahaveré poseen un título de propiedad en manos de distintos terratenientes, estos antiguos propietarios supieron respetar el derecho de posesión de los habitantes del paraje sobre los campos en los que tienen sus hogares y en los que pasta su ganado… Pero con la llegada de Forestal Andina, esta pacífica convivencia que por años mantuvieron terratenientes y lugareños se transformó en una a violenta disputa…

Según declaraciones del representante legal de Forestal andina S.A., Carlos Gaspoz, publicadas por el diario al diario Época el 06/07/06- la empresa estaría dispuesta a respetarles el espacio ocupado por sus viviendas pero no reconoce el derecho de los campesinos a utilizar los campos en los que históricamente ha pastado su ganado y del que depende su precaria economía; "hay que distinguir entre la casa y las pretensiones que por ahí hemos escuchado de alguno de ellos, porque una cosa es el lugar donde están asentadas las viviendas y otra muy distinta son las hectáreas pretendidas alegando que son poseedores" manifestó el abogado de Foretal Andina S.A. 

Adoptando esta férrea postura e imponiéndose por medio de la intimidación, Forestal Andina ha alambrando la región y hacinado el ganado de los lugareños en ínfimos corrales junto a los hogares… a sabiendas quizás, de que quitándoles su único medio de supervivencia, los campesinos se verán obligados a abandonar las tierras que han habitado desde siempre, dando origen a un modo de vida en total sintonía con las particularidades de un ambiente que para tantos resultaría hostil. En estas tierras han nacido, en ellas tienen enterrados a sus antepasados; ellos han aprehendido a los Esteros de Iberá como nadie. ¿Cómo imponerles ahora que abandonen su lugar?... 

Alertado por la situación padecida por Yahaveré, Conservación Land Trust puso a disposición de los lugareños el soporte técnico y económico que les permitiera iniciar las acciones legales necesarias para obtener el título de propiedad de los campos que ocupan ancestralmente, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley Nº 14.159 y su decreto reglamentario Nº 5756/58, que expresa que quien viva en un predio en forma pacífica y continuada, por más de 20 años sin interrupción, posee un derecho adquirido al dominio de la tierra que habita.

En este contexto y también preocupados por el destino de los campesinos, los representantes del Arzobispo de Corrientes Monseñor Domingo Salvador Castagna: Dra. Dora Pittorino (Asociación de Profesionales Católicos) y el Padre Rubén Barrios (Párroco del Departamento Concepción), se acercaron a los pobladores de Yahaveré para ofrecerles su apoyo y asesoramiento.

El primer paso para reclamar el derecho centenario de los lugareños sobre sus campos es la firma de mensuras; por lo que - tras debatir y consultar el tema con abogados y representantes de la Iglesia - un sector de los habitantes de Yahaveré acordó que lo conveniente era la firma de mensuras que les permita iniciar juicios de usucapión individuales por los sectores que usan de esta forma (predios de unas 20 hectáreas de tierras altas en donde están asentadas sus viviendas, chacras, etc.) y la mensura de un área de 1800 hectáreas que, juicio de usucapión colectivo mediante, les permita acceder a los títulos a modo de consorcio de su tradicional área de pastoreo. 

Ante el acuerdo consensuado, el 27 de mayo de 2006 se firmaron las primeras ordenes de trabajo para realizar las mensuras individuales, a las que luego se sumaron otras; totalizando 4 familias cuyas mensuras se encuentran actualmente en la Dirección de Catastro de la Provincia de Corrientes y dos mensuras mas que se están realizando en estos días.

Las familias de Yahaveré que se opusieron a la decisión de firmar las mensuras en las condiciones antes planteadas - con el asesoramiento y gestión de las Organizaciones "El Grito de los Excluídos", "Autoconvocatoria No al ALCA y el SITRAJ - se encuentran gestionando la presentación de un recurso de amparo colectivo ante la Justicia provincial, que les permita regularizar la tenencia de sus tierras. Abogando porque los diferentes enfoques adoptados por las organizaciones que apoyan a los campesinos de Yahaveré, no terminen opacando el propósito de justicia social común; en estos días Conservation Land Trust hizo llegar a estas organizaciones una carta expresándoles su apoyo a las acciones "de amparo colectivo" a favor de la gente de Yahaveré y poniendo a su disposición los textos del amparo ambiental que Conservation Land Trust promoviera en ocasión del inicio del terraplén y el texto de la querella penal iniciada por usurpación de tierras y aguas, ambos contra la empresa Forestal Andina S.A., a fin de que amplíen en todo lo necesario sus pruebas y considerando. (Se adjunta texto de la carta) 

A pesar de la diferencia de opiniones surgida entre los habitantes de Yahaveré y las organizaciones que les brindan apoyo, la intención es única y clara: que la situación del Paraje vuelva a ser la lo que era antes de la llegada de Forestal Andina S.A., tiempos en los que vivían sin terraplenes y alambrados en los campos que con total justicia consideran propios.